Tratamiento de la disfunción de ATM y bruxismo mediante fisioterapia especializada

Dolor en la mandíbula, chasquidos al abrir la boca, tensión cervical, dolores de cabeza o dificultad para masticar pueden estar relacionados con una alteración de la articulación temporomandibular (ATM). En muchas ocasiones, además, existe una relación con el bruxismo, la tensión de la musculatura masticatoria o determinados hábitos posturales.

Como ya explicamos al hablar de las indicaciones del tratamiento de la parálisis facial mediante fisioterapia, esta disciplina especializada puede ayudar a valorar el origen de estas molestias y a recuperar progresivamente la movilidad y función de la mandíbula.

¿QUÉ ES LA ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR?

La ATM conecta la mandíbula con el cráneo, y participa en movimientos esenciales, como hablar, masticar, bostezar o abrir y cerrar la boca. Cuando existe una alteración en el funcionamiento de esta articulación o de los músculos que participan en el movimiento mandibular, pueden aparecer diferentes síntomas.

En Neurostep observamos que la disfunción temporomandibular puede acompañarse de dolor orofacial, limitación de la apertura, chasquidos, cefaleas o tensión cervical.

¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE ATM Y BRUXISMO?

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes, lo que puede producir una sobrecarga mantenida de la musculatura masticatoria. Esta tensión puede generar molestias en la mandíbula, especialmente cuando se combina con estrés, determinados hábitos posturales u otros factores. Por este motivo, el tratamiento no debe centrarse únicamente en la zona donde aparece el dolor, sino que es importante realizar una valoración global.

¿QUÉ FACTORES PUEDEN AUMENTAR LA SOBRECARGA DE LA ATM?

Las molestias de la articulación temporomandibular no siempre dependen de un único factor. En algunos pacientes pueden aparecer periodos de mayor tensión muscular relacionados con hábitos cotidianos, posturas mantenidas, apretamiento dental o situaciones en las que aumenta la actividad de la musculatura de la mandíbula.

También puede influir la forma en la que se utilizan los músculos durante actividades repetidas, como hablar durante muchas horas, masticar alimentos muy duros o mantener la mandíbula en tensión de forma inconsciente. Por este motivo, dentro de la valoración resulta útil identificar qué situaciones coinciden con el aumento de los síntomas.

Reconocer estos factores no significa que exista una causa única ni que todas las personas deban evitar las mismas actividades. El objetivo es detectar qué elementos pueden estar contribuyendo a la sobrecarga en cada caso y plantear estrategias individualizadas para reducirla sin generar restricciones innecesarias.

Tratamiento de la disfunción de ATM y bruxismo mediante fisioterapia especializada

LA RELACIÓN ENTRE LA MANDÍBULA Y LA REGIÓN CERVICAL

La ATM no funciona de forma aislada. Los movimientos de la mandíbula se relacionan con otras estructuras de la región craneal y cervical, por lo que en determinados pacientes puede ser necesario analizar también la movilidad del cuello, el control postural y la tensión de la musculatura próxima.

Cuando existe tensión cervical asociada, el tratamiento puede incluir técnicas dirigidas a mejorar la movilidad de esta región y ejercicios orientados a conseguir un mejor control del movimiento. Esta visión global ayuda a evitar que la intervención se limite únicamente al punto donde aparece el dolor.

En los casos en los que también existen alteraciones posturales o molestias cervicales, puede resultar útil complementar el abordaje con ejercicios específicos de movilidad y control corporal. En este contexto, el pilates terapéutico puede contribuir al trabajo de la postura y la estabilidad muscular, siempre que el fisioterapeuta considere adecuada su incorporación al tratamiento individualizado.
La valoración cráneo-cérvico-mandibular permite observar cómo se comportan conjuntamente la mandíbula, el cuello y la musculatura implicada durante diferentes movimientos. A partir de esa información, el fisioterapeuta puede seleccionar las técnicas y ejercicios más adecuados para cada persona.

En determinadas situaciones, cuando existe una sobrecarga muscular asociada a las molestias mandibulares y cervicales, pueden valorarse técnicas complementarias orientadas a aliviar la tensión de los tejidos. Entre ellas se encuentra el masaje terapéutico, siempre que esté indicado tras una valoración individualizada y como parte de un tratamiento adaptado a las necesidades del paciente.

EL PAPEL DEL EJERCICIO TERAPÉUTICO EN LA RECUPERACIÓN

Además de las técnicas realizadas en consulta, el ejercicio terapéutico puede formar parte del tratamiento cuando está indicado. Su finalidad es mejorar progresivamente la movilidad, el control y la coordinación de la mandíbula, así como favorecer un funcionamiento más eficiente de la musculatura.

Los ejercicios no deben plantearse de forma genérica, ya que una misma pauta puede no ser adecuada para todas las personas. La presencia de dolor, limitación de apertura, sensación de bloqueo o tensión muscular puede requerir objetivos diferentes. Por ello, las pautas para realizar en casa se adaptan a la situación de cada paciente y forman parte de un proceso. La constancia y la correcta ejecución son importantes para consolidar los cambios conseguidos durante las sesiones y favorecer que la persona participe activamente en su recuperación.

La individualización del ejercicio es también uno de los principios de la fisioterapia neurológica, donde el trabajo sobre el movimiento, la coordinación y el control muscular se adapta a las capacidades y necesidades de cada paciente. Aunque se trata de abordajes diferentes, ambos comparten la importancia de una valoración funcional previa.

HÁBITOS COTIDIANOS Y EDUCACIÓN DEL PACIENTE

Una parte del tratamiento puede centrarse en identificar hábitos que aumentan la carga sobre la mandíbula. Algunas personas mantienen los dientes en contacto durante largos periodos, aprietan la musculatura en situaciones de concentración o estrés o adoptan posiciones que favorecen la tensión de la región cervical. La educación permite que el paciente reconozca estas situaciones y aprenda a modificar aquellas que están relacionadas con sus síntomas. No se trata de controlar constantemente la mandíbula, sino de adquirir hábitos para reducir sobrecargas evitables y mejorar la forma en la que se realizan determinadas actividades.

¿POR QUÉ PUEDE SER NECESARIO UN ABORDAJE MULTIDISCIPLINAR?

La disfunción temporomandibular y el bruxismo pueden requerir la participación de diferentes profesionales según el origen de los síntomas y las necesidades del paciente. La fisioterapia se centra en los aspectos relacionados con la movilidad, la musculatura, el control motor y la función, pero en determinados casos puede ser necesaria una valoración odontológica u otro tipo de seguimiento. Por ejemplo, cuando existe desgaste dental, problemas relacionados con la mordida, uso de férulas o dudas sobre el estado de las piezas dentales, la coordinación con odontología puede aportar información relevante. Del mismo modo, si aparecen síntomas que no encajan con un problema musculoesquelético habitual, puede ser conveniente derivar para una valoración complementaria.

«El objetivo de este trabajo coordinado es abordar el problema desde las áreas que realmente lo necesitan, evitar soluciones estandarizadas y adaptar la intervención a la situación concreta de cada persona.»

¿CÓMO SE TRATA LA DISFUNCIÓN DE ATM MEDIANTE FISIOTERAPIA?

El primer paso es realizar una valoración individualizada. El fisioterapeuta analiza la movilidad mandibular, la musculatura implicada, la relación cráneo-cervical y los movimientos que provocan o aumentan los síntomas. A partir de esta información puede plantearse un tratamiento adaptado a las necesidades del paciente que incluya lo siguiente:

  • Terapia manual.
  • Trabajo de la musculatura masticatoria.
  • Técnicas sobre la región cervical.
  • Movilización articular.
  • Ejercicio terapéutico.
  • Reeducación del movimiento mandibular.
  • Educación sobre hábitos y sobrecargas.
  • Pautas para realizar en casa.

En Neurostep se utilizan técnicas de terapia manual cráneo-cérvico-mandibular, y cuando está indicado, otras herramientas como la punción seca y la reeducación postural cervical.

Tratamiento de la disfunción de ATM y bruxismo mediante fisioterapia especializada

¿QUÉ OBJETIVOS PERSIGUE EL TRATAMIENTO?

La finalidad no es simplemente disminuir el dolor durante unos días. El objetivo es recuperar una función mandibular adecuada, reducir las sobrecargas y facilitar que la persona pueda comer, hablar, descansar y realizar sus actividades cotidianas con mayor comodidad. Entre los objetivos terapéuticos pueden encontrarse estos:

  • Reducir el dolor orofacial.
  • Mejorar la apertura de la boca.
  • Disminuir la tensión muscular.
  • Mejorar la movilidad mandibular.
  • Reducir las limitaciones funcionales.
  • Mejorar el control de la musculatura.
  • Favorecer hábitos que disminuyan la sobrecarga.

¿CUÁNDO ACUDIR AL FISIOTERAPEUTA?

Es recomendable solicitar una valoración cuando aparecen síntomas persistentes, como dolor mandibular, dificultad para abrir la boca, chasquidos acompañados de molestias, tensión facial o cervical o cefaleas relacionadas con la actividad mandibular. También puede ser útil valorar la situación cuando existe bruxismo y aparecen signos de sobrecarga muscular.

La fisioterapia puede formar parte de un abordaje multidisciplinar junto con odontología u otras especialidades cuando sea necesario.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE ATM Y BRUXISMO

UNA VALORACIÓN INDIVIDUALIZADA ES CLAVE

No todas las personas con bruxismo tienen el mismo problema ni necesitan el mismo tratamiento. Por ello, en Neurostep se plantea una valoración biomecánica y funcional antes de diseñar la intervención. El tratamiento se adapta a los síntomas, características y objetivos de cada paciente. El objetivo es recuperar la función y no limitarse a tratar temporalmente el síntoma.

Si experimentas molestias mandibulares, tensión cervical o síntomas relacionados con el bruxismo, puedes contactar con nuestro equipo para solicitar una valoración individualizada y conocer las opciones de tratamiento más adecuadas para tu caso.

REFERENCIAS CONSULTADAS

National Institute of Dental and Craniofacial Research. (2026, septiembre). Los trastornos temporomandibulares. National Institutes of Health. https://tinyurl.com/mr2sundf

Hennessy, B. J. (2026, marzo). Bruxismo. Manual MSD, versión para profesionales. https://tinyurl.com/m7uv4knb

Tratamiento fisioterápico en la disfunción temporomandibular. (2011). Fisioterapia, 33(5), 203–209. https://tinyurl.com/bdhb8p59

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